domingo, 9 de junio de 2013

¡Pollo carnívoro se traga un ratón! – Las aves, ¿parientes de los terápodos?

Recreación de un Archaeopteryx (cortesía de wikipedia)
Cuando era niño, tuve la oportunidad de ver un pollo casi sin plumas. Vaya a saber uno si ese pobre animalejo sufría de alguna enfermedad o si lo había desplumado un émulo de Diógenes[1], lo cierto era que aquella desdichada ave corría por allí como si su corral fuera un campo nudista. Yo, a los ocho o diez años, fascinado por los dinosaurios, no pude sino vislumbrar en él a una bestia prehistórica en miniatura, un terápodo en miniatura, algo así como los tiranosaurios pero, claro, con pico y plumas.

Algún tiempo después supe de animales como el Archaeopteryx, aquel viejo dinosaurio con plumas, y entonces me seguía llamando la atención la relación de mis bestias favoritas y las aves. 

Grupo de aves corriendo en el Parque de los Anillos de Lima
¿Ha visto usted, amable lector un grupo de aves corriendo por entre el pasto? (ver foto) pues, no tiene uno que ser demasiado soñador para ver el parecido con los dinosaurios… Sí, ya sé al fin y al cabo todo es especulación, y tampoco estoy hablando de evolución, porque no hay pruebas de nada. Pero lo que sí me parece es que hay cierta familiaridad, como me dijo mi buen amigo Jorge Velásquez, si las aves hasta tienen escamas, en las patas.

Como sea, todo esto que es especulación se me vino a la mente al ver este video de YouTube, que bien podría ser usado por evolucionistas, granjas y vegetarianos para persuadirnos de cambiar nuestros hábitos alimenticios.



¿Se le antoja, amigo lector, un pollito a la brasa?



[1] Ya saben, Diógenes que refutó la definición que había hecho Platón acerca del hombre, afirmando que es un bípedo sin plumas. Diógenes lanzó un pollo desplumado y dijo ante todos: ¡Ahí está el hombre de Platón!