miércoles, 27 de agosto de 2008

¿Por qué los universitarios leen a Hermann Hesse?

He aquí los componentes básicos de una historia que siempre será popular entre los jóvenes de todas partes: un hombre viaja mucho; a menudo está solo. El dinero no representa un problema serio. Busca confort espiritual y evita el matrimonio y el trabajo aburrido. Es más inteligente que sus padres y la mayoría de la gente que conoce. Las mujeres gustan de él. La gente pobre también. Lo mismo los ancianos. Experimenta con el sexo, lo encuentra agradable pero no tremendo. Encuentra muchas señales amorosas y extrañas de que realmente se puede hallar paz espiritual. El mundo es hermoso. Hay magia en todos lados.


Con estas palabras -que de cierta forma resumen las más conocidas o quizá todas las obras de Hermann Hesse-, Kurt Vonnegut empieza un entretenido artículo en el que parte de esa misma pregunta que tantas veces nos hemos hecho: ¿Por qué leemos a Hesse?

Recuerdo, que tras haberla leído, durante algunos días, el recuerdo de esa novela breve y misteriosa, llamada Demian, me persiguió como un demonio insaciable que me pedía leer algo semejante. Por aquel entonces cayó en mis manos ese librito llamado Siddartha que también devoré con ansiedad. Luego vino El lobo estepario -Steppenwolf, como la banda que tomó su nombre de ese libro- una obra de la que dicho sea de paso, me habían hablado maravillas.

El lobo estepario no me sorprendió, para mí era el mismo Demian y Siddartha. No encontré más razones para tal devoción a la obra de Hesse, es decir, es bueno, pero no es como para que sea de 'culto' para los jóvenes. Entonces me hice la misma pregunta que Vonnegut. ¿Por qué leen a Hesse? Es sorprendente, lo que ocurre en el ámbito universitario. Alumno de alguna carrera de letras que no haya leído a Hesse es tenido por un débil mental. Es casi un orgullo y una necesidad, el haber leído a Hesse. Algo parecido, pero, desde el lado oscuro ocurre con Henrry Miller o con Nabokov.

Entonces, yo me preguntaba, hasta que punto la desmedida fama de Hesse se encuentra en las mismas obras de Hesse y en qué medida se encuentra en factores externos, bien en condiciones individuales de cada estudiante, que es un proyecto de hombre, temeroso del futuro un hombre que siente cierta desilusión respecto del mundo, porque sabe que lo que aprende no será útil, a no ser que viva en un mundo propio, un mundo que sea hecho a su imagen y semejanza. Si esto es así, quizá el éxito mayor de Hesse sea el que menciona Vonnegut, que al leerlo, los jóvenes, transidos de una alegría inmensa piensen, por ejemplo:

Harry Haller soy yo.

Pero también puede ocurrir que la fama y prestigio de Hesse radique en cierta suerte de intertextualidad juvenil, en la que, la lectura y manejo de algunas ideas expresadas en sus libros -hablar del culto a Abraxas, por ejemplo o de las ocasiones perdidas Harry Haller-, pasa a ser parte de un bagaje cultural necesario y obligatorio para la integración social juvenil.

¿Será que es una suma de ambas opciones?

2 comentarios:

  1. ¿Y esta opción? Que Hesse haya logrado representar algunos estados típicos de la condición humana, sin énfasis, detras de su maraña de páginas reiterativas (porque sus novelas parecen la prolongación o movimientos de una sola). Hay algo en Hesse que parece una revelación. Eso sentí por lo menos hace ya muchos años. No creo que se explique solamente desde lo psicológico. Un abrazo vejete andador.
    JC

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