miércoles, 13 de marzo de 2013

La cretinización y los programas Combate, Esto es Guerra – ¿una simple relación de causa efecto?

Cuando aprendemos a argumentar, una de las cosas de las que debemos cuidarnos es de la falsa ilusión de la relación causa/efecto. El sentido común a veces nos lanza a preferir la opción más directa, la que tenemos más al alcance de la mano, pero, si le damos la vuelta al asunto, puede que haya mucho más que lo que nos ofreció el primer acercamiento.

Podría ocurrir algo de esto con una serie de programas televisivos de poca monta, grotescos, plagados de chicas en prendas diminutas y muchachos de torso desnudo. Delirio de muchos chiquillos, problema hepático para las madres de familia y casi completamente indiferentes para algunos que como yo no solemos ver televisión, estos programas han conseguido legiones de seguidores como los frenéticos adolescentes que vi haciendo fila en un canal de la avenida Brasil, listos para ver a sus ídolos que salen medio calatos, y cuyo máximo logro es salir medio calatos, nada más que eso.


En fin, y para no desviarme más del asunto, la cosa es que la idea general es que la televisión es peligrosa, porque estupidiza a la gente y que la máxima expresión de esto son los talkshows, los realitys y ahora estos engendros mediáticos.

La imagen que acompaña este texto, por tanto, parecería ser lo más cercano a la verdad, sin embargo las cosas pueden ser vistas de otra forma. Quizá no es que la televisión estupidiza, sino que la televisión estúpida vende precisamente porque ya hay estupidización, que viene desde muchos lados y entonces la relación causa efecto aparente que puede ser reducida a la forma de: «Veo televisión, luego me vuelvo estúpido», se vería más bien como: «Me vuelvo estúpido, luego, veo televisión estúpida».

Estoy de acuerdo con aquellos que critican a esos programas, pero quitarlos no solucionará nada si no se empieza a desestupidizar a la gente, no son la causa, solo un efecto.