viernes, 16 de noviembre de 2012

Riva-Agüero en la historia republicana - Un apellido y varios hombres

Cuando niño me hice un poco de lío con este apellido que aparecía citado en distintos momentos de la historia republicana, pues, aunque no lo decían mis textos escolares, era evidente que por cuestiones temporales no podía tratarse de un solo personaje. Es por eso que cuelgo este textillo.

Para empezar, cuentan los historiadores que Riva-Agüero —así, apellido compuesto con guión intermedio—, era el apellido de una familia poderosa en España y América, y que, merced a las influencias de que disponía, fue que el díscolo, la infaltable oveja negra de la familia, no acabó sus días en una fría mazmorra. El nombre de aquello indómito muchacho fue José de la Riva-Agüero y Sánchez Boquete.

Riva-Agüero y Sánchez Boquete
José de la Riva-Agüero y Sánchez Boquete (1873-1858)
Muchas veces se ha criticado el poco fervor revolucionario e independetista de la sociedad limeña antes de 1821, pues bien, ese poco fervor pudo empezar a crecer al amparo de un instigador y organizador, José de la Riva-Agüero y Sánchez Boquete.

Organizando a los rebeldes, formando la Logia de los Copetudos, escribiendo contra los españoles, intercambiando correspondencia con San Martín o buscando cómo desestabilizar al régimen, Riva-Agüero fue el eje del ambiente revolucionario limeño. No en vano asegura Jorge Basadre que, de no mediar las figuras de José de San Martín y Simón Bolívar, el gran caudillo de la independencia peruana debió ser José de la Riva-Agüero y Sánchez Boquete.

Primer Presidente de la República, conspirador contra la dictadura de Bolívar y deportado, broma del destino, este personaje que luchó tenazmente contra la monarquía —aunque él mismo tenía el título de marqués—, se casó con una princesa de Bélgica —Caroline Arnoldine Looz Corswarem— y fue desde entonces parte de la más alta monarquía. De ese matrimonio nació José de la Riva-Agüero y Looz Corswarem.

Riva-Agüero y Looz Corswarem

José de la Riva-Agüero y Looz Corswarem  (1827-1881)
Cuando llegó al poder Manuel Pardo, primer presidente civil y adalid del Partido Civilista, en sus filas estaba José de la Riva-Agüero Looz Corswarem, ministro de Hacienda, ministro de Relaciones Exteriores y Presidente del Senado. Fue él, el encargado de ver lo referente al Contrato Dreyfus en una época de crisis financiera, ad portas de la guerra más trágica que vivió la historia peruana.


Enrique de la Riva-Agüero Riglos (1857-1930)
Riva-Agüero Riglos
Hijo del anterior, también fue miembro del Partido Civilista, primer ministro durante el gobierno de Nicolás de Piérola y premier durante el gobierno de Eduardo López de Romaña (en ambos fue ministro de Relaciones Exteriores), tuvo en su encargo batallar legalmente para que se llevara a cabo el plebiscito que definiera la situación de Tacna y Arica, contra el gobierno chileno.

Al llegar al poder José Pardo y Barreda volvió a ser ministro de Relaciones Exteriores.



Riva-Agüero y Osma

José de la Riva-Agüero y Osma  (1185-1944)
No era él descendiente directo del primer Presidente peruano. Intelectual y político, José de la Riva-Agüero y Osma, fue Primer Ministro, Ministro de Justicia y Ministro de Educación durante el gobierno del general Óscar R. Benavides.

Hombre de derecha, cercano a la ultraderecha, es famosa su oposición a las ideas de José Carlos Mariátegui, a quien se opuso en su obra La Realidad Nacional, así como su inclinación hispanista y católica. Fuera de eso, su compromiso con la Historia como disciplina académica es digno de ser resaltado.

Es este caballero al que debe su nombre el Instituto Riva-Agüero que tiene a su cargo la Universidad católica de Lima.