miércoles, 3 de agosto de 2011

Repudiable arboricidio en Magdalena del Mar



Los vecinos de la cuadra 6 de Javier Prado Oeste, en Magdalena del Mar, han visto estupefactos como de la noche a la mañana uno de los árboles que adornan la berma central ha sido transformado en leña con el mayor de los desparpajos. Vale preguntarse en qué cabeza se puede concebir la idea de matar árboles enviando un trabajador con una camiseta con el poco adecuado logo de Áreas Verdes Magdalena. Todos los vecinos de los alrededores nos preguntamos qué se puede argumentar ante tal vejamen a la naturaleza, que el árbol estaba muerto, no creo, todos lo vimos con hojas antes de esto, que era un peligro, quizá, pero peligro de qué, si ya antes había sido podado (dicho sea de paso, con una poda exagerada que más pareció trabajo de la GESTAPO). Hemos de anotar, además que al momento de tomarse estas fotografías el árbol ya había sufrido una reciente mutilación, lo que se puede apreciar en las ramas recién cortadas y el color claro de las mismas en la zona de corte.



Preguntando a los trabajadores, quienes dicho sea de paso solo cumplen órdenes de alguien, argumentaron que ellos habían recibido el pedido de cortar el árbol pero que quizá alguien se había quejado. Vale decir, que si en Magdalena a usted no le gusta un árbol manda un carta y la municipalidad le envía dos trabajadores para que maten el árbol y listo, todos felices.



Víctimas inocentes
Pero no solo es este un tema de ornato y tampoco se remite solo al árbol muerto, sino que atañe también a las aves que anidan en las copas, cuculíes, tordos (chivillos) y gorriones, entre otras aves, cuyos polluelos mueren y se ven afectados con este tipo de acciones irresponsables.

Del árbol caído
El 12 de marzo de 2010 escribí en este mismo blog un texto referido a dos árboles torcidos que de la noche a la mañana sencillamente se desplomaron, fueron convertidos en leña, y no eran repuestos (luego se sembró dos plantones que ya murieron sin ser reemplazados). Ahora al historial se suma otro árbol que no estaba torcido y que ha sido depredado por un capricho personal de alguien con poder en la municipalidad. Qué dicen de esto el Ministerio del Ambiente, Inrena, la Policía Ecológica o el cuestionado exministro de Vivienda, y a la sazón alcalde del distrito, Francis Allison.

No se oye, padre, los ratones han comido muchas lenguas.