martes, 27 de julio de 2010

Heterosexualidad, ¿futura minoría?

Los directivos de los canales de televisión parecen haberse dado cuenta que el homosexual escandaloso, como el antiguo bufón de la corte, vende. Y es que eso es algo que aumenta ratings y pone «en vitrina» a muchos desconocidos. Si una actriz está pasando al olvido le queda el recurso de hablar de la bisexualidad o el lesbianismo y sube sus ventas. Como en el caso de las chiquillas de la banda rusa Tatoo, sugerir homosexualidad es parte de un negocio. Los directivos saben eso y lo usan.

Pero qué ocurre cuando ese truco de marketing se empieza a volver lo chic, todo apunta a que en un futuro la heterosexualidad será la minoría y que en los colegios, por citar un lugar cualquiera, el chico o chica heterosexual será visto como un retrógrado (Algo semejante a lo que podría ocurrirle al que dijera que cree en Dios) y quizá llegue a ser objeto de burlas de parte de sus compañeros «en onda».

En este contexto y, con esa preocupación encontramos una columna del diario EXPRESO escrita por la periodista Mily Barba (que aquí me permito reproducir en parte). Fuera de adjetivaciones, los dejo con la columna, que a mi parecer es valiente y sincera para atreverse a decir algo que muchos piensan, pero pocos se atreven a decir.

«Sin el ánimo de parecer homofóbica o pecar por poseer una mente obtusa creo que la autorregulación en el tratamiento de los personajes homosexuales en nuestra televisión debería merecer mayor atención de parte de los mismos canales, ya que la “presencia diaria en miles de hogares” de estos personajes se viene convirtiendo en el dolor de cabeza de muchos padres, quienes cada vez más encuentran actitudes “raras” en sus pequeños hijos, por ejemplo, el caso de un amigo que encontró a su hijito maquillado y con ropa de mujer, porque la “Chola Chabuca” es un hombre que se viste así o aquél que le dijo a su mamá que “ese chico está buenazo” porque la “Carlota” “enamora” abiertamente a sus invitados masculinos. Quizá, cuando los padres ven las televisión al lado de sus hijos y les explican que se trata sólo de “personajes”, la situación podría ser tolerable, pero ¿qué sucede cuándo los niños se quedan al cuidado de una empleada que se ríe a carcajadas cuándo uno de los estilistas del programa “Amor, amor, amor” dice “Paletazoooooo”, con una inconfundible voz gay? No, pues, está bien tener la mente abierta y no escandalizarse, por las puras, pero tampoco deben exagerar».

¿Qué creen ustedes?

Hoy en día los homosexuales se quieren casar y sueñan entrar como novias (no creo que como novios), luego se querrán divorciar, como lo hizo Elton John luego de algunas lunas de desastrosa convivencia con su consorte. Alguna vez leí que era extraño que en un mundo en el que el matrimonio heterosexual ha caído en el descrédito, parejas del mismo sexo quieran casarse ilusionadas como en los viejos cuentos de hadas «se casaron y vivieron felices para siempre». Y claro, quieren adoptar niños, me pregunto si se sentirían contentos e impulsarían una conducta heterosexual en sus «hijos».

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