miércoles, 17 de marzo de 2010

Alan sobre las tablas

Definitivamente todos hemos sido estupefactos testigos de los ires y venires del ambiente político peruano durante los últimos días. Cuando el río suena es porque piedras trae y este río vaya que suena.

Lo que se veía venir tras el cuestionado indulto concedido al —según se comentó en su momento— casi difunto broadcaster José Enrique Crousillat finalmente pasó. El presidente García, demostrando que es uno de los mejores actores del Perú, se ha desenvuelto sobre las tablas como todo un Robert de Niro, de suerte tal, que pidió disculpas y dijo sentirse «engañado» por el empresario televisivo. Vamos, vamos, nadie en su sano juicio —litio de por medio, si se quiere— va a creer que alguien tan poco favorecido por la humildad, como el Presidente de la República, va a hacer un mea culpa y menos a aceptar de buenas a primera que lo han «engañado», como si él fuera un inocentón. ¿Quién engaña a Alan García?

Ahora resulta que la culpa no ha sido de otro, sino del defenestrado e inmolado por el PAP, ex ministro de Justicia Aurelio Pastor, y Alan, como aquel otro actor llamado Alberto Fujimori persiguiendo a Vladimiro Montesinos por aire, mar y tierra, ha organizado su propia búsqueda blitzkrieg para dar con el «escurridizo» Crousillat. ¿en qué terminará ese remake de telenovela?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Exprésate